El tiempo es demasiado responsable.
Parece que en sus manos está la decisión de cuanto uno ha de ser en la vida.
Madura las cosas.
Y cierto es, que el mero paso de los años ablande algo, cambie algo, tiña algo. O que un día, o dos, o tres, pudra una fruta.
Depositar en las manos del tiempo lo que podemos cambiar ahora con las nuestras propias no tiene perdón.
El perezoso simpatiza con el tiempo y pacta con él posponiendo cuanto desea que pase o sea.
El idealista sueña despierto, construye castillos en el aire volando malamente y muere al caerse al suelo. Deja el tiempo real morir.
El fantasioso, que no muy lejos del idealista anda, vive entre telas coloreadas. El tiempo también se le escapa.
El tiempo es esperanza, dolor, madurez, vértigo, alegría, arrepentimiento, nostalgia.
El tiempo es respuesta que alivia la impaciencia ante el torturador cruel y masivo que es la incertidumbre.
lunes, 25 de octubre de 2010
martes, 28 de septiembre de 2010
miércoles, 8 de septiembre de 2010
LUZ
Somos abejas
de la flor de luz:
el sol,
que en primavera se nos acerca,
en invierno nos huye.
Siempre bajo ella,
girasoles todos.
de la flor de luz:
el sol,
que en primavera se nos acerca,
en invierno nos huye.
Siempre bajo ella,
girasoles todos.
martes, 16 de marzo de 2010
jueves, 14 de enero de 2010
Últimamente no dejo de leer el siguiente fragmento y repetirme que tiene mucha razón. Al hacerlo es como si el autor me ofreciera con sus palabras un abrazo esperanzado.
Cuando te haces consciente del carácter transitorio de todas las formas, tu apego a ellas disminuye y en cierta medida dejas de identificarte con ellas. Estar desapegado no significa que no puedas disfrutar de las cosas buenas que el mundo te ofrece. En realidad, las disfrutas más. Cuando ves y aceptas que todas las cosas son transitorias y que el cambio es inevitable, puedes disfrutar de los placeres del mundo mientras duren, sin miedo a perderlos y sin angustia ante el futuro. Cuando estás desapegado, alcanzas una posición más elevada desde la que contemplar los acontecimientos de tu vida sin quedar atrapado dentro de ellos.
Todos los seres vivos somos uno (Eckthart Tolle)
Cuando te haces consciente del carácter transitorio de todas las formas, tu apego a ellas disminuye y en cierta medida dejas de identificarte con ellas. Estar desapegado no significa que no puedas disfrutar de las cosas buenas que el mundo te ofrece. En realidad, las disfrutas más. Cuando ves y aceptas que todas las cosas son transitorias y que el cambio es inevitable, puedes disfrutar de los placeres del mundo mientras duren, sin miedo a perderlos y sin angustia ante el futuro. Cuando estás desapegado, alcanzas una posición más elevada desde la que contemplar los acontecimientos de tu vida sin quedar atrapado dentro de ellos.
Todos los seres vivos somos uno (Eckthart Tolle)
jueves, 24 de septiembre de 2009
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